
El asesoramiento científico español ha desempeñado un papel fundamental en la elaboración del nuevo Reglamento europeo sobre Nuevas Técnicas Genómicas (NTG), aprobado en junio de 2026. La normativa actualiza el marco regulatorio de tecnologías como CRISPR, con el objetivo de facilitar su aplicación en la mejora vegetal, manteniendo los requisitos de seguridad correspondientes.
Uno de los principales impulsores de este avance ha sido nGENIA, un proyecto liderado por el Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG), en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Esta iniciativa, seleccionada dentro del programa de Proyectos I+P de la Oficina Nacional de Asesoramiento Científico (ONAC) y la FECYT, ha permitido incorporar conocimiento científico especializado a las negociaciones europeas y fomentar el diálogo entre investigadores, administraciones y sector agroalimentario.
La nueva regulación distingue dos categorías de vegetales obtenidos mediante técnicas genómicas, estableciendo procedimientos diferenciados según sus características. Estas herramientas ofrecen posibilidades para desarrollar cultivos más resistentes a plagas, sequías y temperaturas extremas, mejorar su valor nutricional y optimizar el uso de recursos.
Aunque el reglamento ya ha entrado en vigor, su aplicación general comenzará el 17 de julio de 2028. Hasta entonces, España continuará trabajando en su desarrollo técnico y administrativo, consolidando un modelo de colaboración entre ciencia y Administración que contribuya a diseñar políticas públicas basadas en evidencias científicas.