
El informe analiza cómo los algoritmos priorizan contenidos emocionales y polarizadores, favoreciendo el aumento de la desconfianza en el entorno digital.
Además, propone avanzar hacia una mayor soberanía digital, reforzando la independencia de los usuarios y explorando nuevos espacios públicos de información menos dependientes de las lógicas de captación de atención.
Consulta la publicación AQUÍ