El texto que está estudiando el Gobierno se basa en los principios de ahorro, eficiencia y estabilidad presupuestaria. La norma introduce la cultura de la evaluación de los servicios a través de la inclusión del concepto de coste estándar como sucede en otros países europeos.
Asimismo, la reforma de la administración local clarificará competencias municipales para evitar duplicidades y eliminará las llamadas competencias impropias de los ayuntamientos. El conjunto de todas estas actuaciones supondrá un ahorro cercano a los 8.000 millones de euros entre 2013 y 2015.