
- Claridad competencial. Las administraciones necesitan identificar las competencias críticas del presente, mientras que las personas empleadas públicas buscan formación que impulse su desarrollo profesional.
- Del modelo tradicional al aprendizaje ligado al desempeño. Destacó la importancia de metodologías más prácticas y adaptadas al puesto, integrando innovación docente e inteligencia artificial para mejorar la aplicabilidad del aprendizaje.
- Propósito público. Recordó que la formación en la función pública debe centrarse en mejorar los servicios y reforzar la garantía de derechos y libertades de la ciudadanía.
Cerró su intervención con una imagen que resume el momento actual: transformar el aprendizaje en la Administración es como reparar un petrolero en alta mar: no podemos detener el barco, pero debemos modernizarlo.
