
Juntadeandalucia.org 04.03.26
Estas ayudas, dirigidas a localidades con menos de 20.000 habitantes, se convocan cada año en régimen de concurrencia competitiva y se reparten según criterios objetivos y trasparentes que, además de la población total o la tasa de desempleo, tienen en cuenta el crecimiento demográfico y vegetativo o la tasa de envejecimiento, con el fin de primar a municipios con riesgo de despoblación.
Los ayuntamientos beneficiados pueden destinar estos fondos a adquirir equipamiento o maquinaria, obras en infraestructuras públicas, contratar estudios relacionados con planes de inversión o actuaciones que incentiven el desarrollo económico y la generación de empleo.
Gracias a estas ayudas, de hasta 30.000 euros por municipio, los ayuntamientos que han recibido estos fondos han podido mejorar centros educativos, sanitarios, culturales y vecinales; equipamientos deportivos y de ocio; redes de alumbrado y abastecimiento de agua; vías urbanas, caminos rurales y parques y jardines; comprado maquinaria para las labores de limpieza y mantenimiento; rehabilitado naves municipales para viveros de empresas, espacios de coworking o aulas de formación; acondicionado antiguas casas de médicos y maestros para viviendas sociales o alojamientos turísticos, entre otros proyectos presentados por los consistorios.
Así, en 2022 se repartieron tres millones de euros entre 99 entidades locales; en 2023 se destinaron 2.575.000 euros a 98 municipios; en 2024 el presupuesto se amplió a 3.580.154 euros que permitieron ayudar a 130 ayuntamientos y el año pasado al crédito inicialmente consignado se añadieron posteriormente más fondos hasta repartir cuatro millones entre 147 entidades locales.
La mayoría de los municipios beneficiados son pequeñas localidades de comarcas de interior y sierra que conforman la Andalucía rural, que representa el 96% del territorio de la comunidad, pero donde vive menos de la mitad de la población, concentrada en una treintena de capitales y grandes ciudades.
Son municipios que llevan décadas perdiendo población a un ritmo lento pero constante de unos 7.500 vecinos al año, una cifra que la Junta busca revertir con la primera Estrategia frente al Desafío Demográfico puesta en marcha con el objetivo no solo de frenar la despoblación en la Andalucía rural sino de atraer nuevos habitantes a municipios que ofrecen una gran calidad de vida. El objetivo es alcanzar los 10 millones de habitantes en 2050 pero repartidos de forma más equilibrada en el territorio.