
Este enfoque se consolida como el eje sobre el que se articulan las propuestas formativas, los marcos de desarrollo y las alianzas entre instituciones.
El reto ahora es consolidar este modelo y avanzar hacia la evaluación y la certificación de competencias, garantizando impacto real y sostenibilidad en el tiempo.
Gracias a todas las personas e instituciones que están haciendo posible este cambio. Seguimos trabajando, con compromiso y visión compartida.