Ayuntamiento de Gijón
El Comercio 18/01/2012
Según explicó ayer el portavoz de la junta de gobierno, Rafael Felgueroso, se trata de un borrador que abarca <<muchas cosas>>, no sólo el problema del botellón, y a partir del cual se pretende que todos los integrantes de la comisión de seguimiento hagan sus propias aportaciones. Además de los asistentes a las últimas convocatorias, en la reunión del próximo lunes participarán cuatro jóvenes, cada uno en representación de los cuatro partidos con presencia en el Ayuntamiento <<para que expongan lo que creen que, desde un punto de vista multidisciplinar, debe incluir esa ordenanza>>.
La intención del equipo de gobierno es que después de presentar su documento el resto de miembros de la comisión <<presenten las iniciativas y modificaciones correspondientes>>. Según Felgueroso, se pretende <<buscar el mayor consenso posible entre todas las fuerzas políticas>>, como paso previo a dar la voz a la ciudadanía. En este sentido, señaló que <<pretendemos establecer un mecanismo de trabajo donde tengan la posibilidad de intervenir todas las personas que estén afectadas por esta ordenanza>>, antes incluso de que el Pleno la apruebe de forma inicial. También la propia alcaldesa, Carmen Moriyón, destacó en una entrevista en Canal 10 <<la importancia de buscar entre todos la solución>> a problemas como el botellón, si bien admitió que <<no hay varitas mágicas>>.
Sobre el contenido del borrador que se presentará el lunes a la comisión, el concejal de Seguridad Ciudadana se limitó a señalar que <<partimos de un documento básico, que es una propuesta realizada por parte de la Federación Española de municipios y Provincias (FEMP), y sobre ese documento hemos ido trabajando>>. Felgueroso se refería en concreto a la ordenanza tipo elaborada en 2010 por esta asociación que agrupa a las entidades locales y que fue remitida a los ayuntamientos para que consideraran su posible adopción, ya fuera en parte o en su totalidad.
En 182 artículos, el documento de la FEMP hacía referencia a situaciones comunes en el ámbito urbano que van desde el dibujo de grafitis hasta la mendicidad y la prostitución callejera, pasando por los destrozos del mobiliario público, <<las concentraciones de personas en las cuales se consuman bebidas alcohólicas en la vía pública que alteren la normal convivencia ciudadana>> y acciones como orinar o escupir en la vía pública. La propuesta de la federación de municipios incluía sanciones económicas de hasta 3.000 euros, en función de la gravedad de las infracciones.